¿Qué es el porcentaje de rebote? Descubre cómo esta métrica de tu e-commerce afecta a tu SEO y cómo reducirlo

%rebote

Una de las métricas más importantes para nuestra tienda online es el porcentaje de rebote. 

¿No tienes ni idea de lo que te estamos hablando? ¿Sí sabes lo qué es pero no tienes claro cómo mejorarlo en tu tienda online?

Pues presta atención porque en este artículo vas a encontrar todo lo que necesitas saber para que la tasa de rebote no te vuelva a preocupar nunca más.

Vamos a por ella.

¿Qué es el porcentaje de rebote?

El porcentaje de rebote o tasa de rebote es el número de personas, sobre cada cien, que salen de una web sin haber realizado ni un solo clic.

Es una métrica que mide dos variables:

  • Número de páginas que visita un usuario dentro de una web.
  • Tiempo de permanencia en página.

Al principio se creía que esta estadística solo tenía en cuenta el tiempo que el usuario pasaba en la web. Se estimaba que cuando una visita superaba los 30 segundos de duración, ya no entraba a formar parte de los “rebotados”, pero esa afirmación era incorrecta.

Da igual que un lector esté 5 minutos leyendo sobre tu nuevo producto, si luego no visita otra entrada o página, pasará a engrosar el porcentaje de rebote.

¿Por qué es tan importante esta métrica?

Fundamentalmente por dos motivos:

  1. La tasa de rebote es un indicador de si tu web gusta al usuario: si una persona no interactúa con tu tienda o se marcha nada más entrar, es que algo está fallando.
  2. Google tiene en cuenta esta variable de cara a mejorar o no tu posicionamiento web: si todavía no te has puesto a trabajar tu estrategia SEO, no estaría de más que le echases un vistazo a este post.

Pero hay mucha más chicha detrás de esta métrica, vamos a ir descubriéndola.

¿Cuándo tienes un porcentaje de rebote alto?

Para que puedas valorar si tu tasa de rebote es alta o no, debes tener una referencia de cuáles son los parámetros medios en tu sector.

En general, y como aproximación, puedes tomar los siguientes:

  • Para una tienda online es un 30%.
  • En un blog es un 70%.
  • En una web corporativa un 20%.
  • En landings pages (páginas de aterrizaje) también es el 20%.

En un e-commerce una tasa de rebote aceptable no debe superar nunca el 30%. La media es bastante más baja que en un blog ya que un usuario suele visitar varios productos cada vez que visita una tienda.

Ojo, estas cifras deben cogerse con cuidado, cada sector es diferente y cada intención de búsqueda también. Luego sabremos más.

Tasa de rebote y SEO, ¿cuál es la relación?

La visión tradicional sobre la tasa de rebote es que mientras más baja, mejor.

La realidad es que esa afirmación, al menos para el tráfico orgánico, no es para nada cierta.

La tasa de rebote total, como la vemos en las herramientas de analítica, no se debería juzgar como buena o mala.

Imagínate que alguien llega a tu web buscando una información o un dato puntual. Entra, ve lo que necesita, y se va sin clicar en nada. Tu resultado ha resuelto su intención de búsqueda; con el usuario satisfecho Google nunca te penalizará por mucho rebote que puedas tener.

No en todos los casos es mejor un mayor tiempo en página.

Para Google, el resultado perfecto es el que responde al usuario de la forma más completa posible, pero no la más larga. Como siempre, lo bueno si breve dos veces bueno.

Además, el algoritmo de Google continua avanzando y va incorporando patrones de comportamiento que justifican cierto rebote, ¿has oido hablar del pogo sticking?

Pogo Sticking, cuando el usuario rebota en todas las páginas

La forma de navegar que tiene el usuario normal que busca información en Internet es la siguiente.

  1. Introduce su búsqueda en Google o en el buscador que utilice.
  2. Entra en el resultado que más le llame la atención (suele ser uno de los 3 primeros).
  3. Ojea la página a ver si responde su consulta.
  4. Vuelve a los resultados sin hacer clic, es decir, rebota.
  5. Entra en una nueva página y ojea de nuevo.
  6. Vuelve a rebotar a la página de resultados.
  7. Mira un resultado más…

Esa forma de ir a los diferentes resultados, saltando de uno a otro, se conoce como pogo sticking. Siendo un pogo cada salto a una de las webs visitadas.

Para cada palabra clave, o intención de búsqueda, hay un porcentaje de pogo sticking medio. Es decir, el número de resultados que de media visita el usuario antes de encontrar el que le satisface.

Eso significa que cierto rebote es natural.

¿Es eso malo? Para nada.

Dwell time, el tiempo que dure el rebote

Una vez medido los rebotes medios que se producen para cada búsqueda, ¿por qué no medir cuánto tiempo dura la visita antes de volver a la SERP?

Eso se debieron pensar los chicos de Google y desde entonces se valora el llamado Dwell time.

La palabra dwell significa habitar o residir; por tanto el dwell time es el tiempo que pasa (o habita) un usuario en una página antes de volver a la página de resultados.

Aquí sí que mientras mayor sea, mejor, en todos los casos.

Luego veremos diferentes estrategias para captar al usuario y que no vuelva a la SERP, ni antes ni después, pero antes vamos a ver cómo medir la tasa de rebote.

¿Dónde compruebas cuánta tasa de rebote tienes?

Solo tienes que entrar en Audiencia / Visión General en tu panel de Google Analytics. En esta pestaña encontrarás el propio porcentaje y los dos factores que lo regulan:

  • El tiempo de permanencia.
  • El número de páginas vistas.

Es muy importante que analicemos estas 2 métricas, ya que son las que nos van a indicar qué es lo que funciona o no en nuestra tienda.

¿Debemos quedarnos con ese dato y ya está? Sería un error garrafal.

La tasa de rebote general, por sí sola, no dice nada de nada. Vamos a ver por qué.

La tasa de rebote es un dato del que extraer aprendizaje

Quedarte con solo la cifra de rebote global de la web es desaprovechar una gran oportunidad de aprendizaje.

Como ya comentamos en este post sobre analítica web para tiendas online,  detrás de las métricas están los insights que esconden.

Vamos a verlo con un ejemplo, mira esta gráfica de Analytics.

Si solo nos quedáramos con la tasa de rebote general, del 69,23%, podríamos pensar que está todo correcto.

Sin embargo, en un análisis más profundo, comprobamos que la tasa de rebote de los usuario que utilizan Internet Explorer es altísima, casi del 100%. La lectura es clara: esta web tiene un problema en Explorer que habrá que solucionar.

Podemos hacer lo mismo analizando por dispositivos o por fuentes de tráfico en busca de datos que puedan indicar un fallo.

En este otro panel, filtrando el tráfico por su origen, vemos como el rebote del tráfico directo es un poco más alto que el resto. También podemos comprobar que el rebote de las visitas orgánicas se mantiene en menos del 60%, lo que está muy bien.

No siempre es fácil averiguar la causa del rebote.

En este caso deberíamos ir a Comportamiento/Contenido del sitio/Todas las páginas. Ahí veremos desglosadas las métricas por url y podremos detectar que páginas retienen mejor a los usuarios.

TIP

Las páginas que tengan un 100% de rebote es probable que estén entregando un código 404, es decir, que dan error y no se muestran. Es una manera fácil de detectarlos en sitios grandes.

Páginas vistas y páginas por sesión

Ya sabes que el número de páginas vistas y la tasa de rebote van de la mano. También sabes que no siempre es malo, o antinatural, un % de rebote elevado. Vamos a hablar ahora del número de páginas vistas.

Técnicamente, el número de páginas vistas es la cantidad de urls distintas visitadas en un periodo de tiempo. Como el propio Google explica, si un usuario recarga la página cuenta como una nueva vista.

La métrica que nos interesa aquí es la resultante de dividir las páginas vistas entre el número de sesiones. Las páginas por sesión indican la media de urls que visita un usuario.

Si la tasa de rebote fuera del 100%, la cifra de páginas/sesión sería 1, me sigues ¿verdad?

Aquí también interesa que el número de páginas vistas sea mayor. Que un usuario visite una nueva página no significa que no hayamos satisfecho su búsqueda, ya que podemos haber captado su interés y llevarle a seguir navegando.

¿Qué nos puede indicar un número de páginas vistas muy bajo?

En ocasiones nos encontramos con cifras bajísimas de páginas vistas. Sin embargo, la duración media de la sesión es alta. Ahí tenemos síntomas claros de algunos problemas típicos:

  • Un posible problema de navegación o que al usuario le cuesta encontrar lo que busca.
  • Un diseño poco claro o poco atractivo .
  • Falta de opciones en la tienda para que el usuario interactúe.
  • Ausencia de CTA o llamadas a la acción.

Imagínate un e-commerce con un blog, como el que estás leyendo. Un bajo número de páginas por sesión no significa que el contenido no sea de calidad.

Si un usuario llega desde Google y se queda leyendo de media 4 minutos, pero el rebote de esa página es muy alto, el problema no está en la calidad. El fallo está en no retener al lector con otros artículos relacionados u otras llamadas a la acción.

Fíjate como la mayoría de los periódicos digitales, blogs o cualquier página te ofrecen nuevas lecturas al finalizar. O incluso por el medio del artículo o en la barra lateral.

Todo sirve para conseguir un nuevo clic y una página vista más. Sobre todo cuando quieres utilizar las páginas por sesión como argumento comercial para conseguir anunciantes.

¿Y un tiempo de permanencia escaso?

Además de la ausencia de estímulos para seguir leyendo, puede suceder:

  • Una mala estrategia de contenidos.
  • Escasez de contenido en ciertas partes de la web.
  • Mala estrategia de interlinking, o enlazado interno, entre las diferentes partes de la web.

Una vez con el diagnóstico en la mano, vamos a ver como solucionarlo.

Estrategias para reducir la tasa de rebote

Ahora que ya sabes qué es el porcentaje de rebote y en qué se basa, vamos a ver cómo reducirlo. Nuestro objetivo es que el usuario interactúe más con nuestra tienda y que permanezca en ella más tiempo.

Vamos a darte ideas para cada una de las 2 situaciones.

Ideas para mejorar el número de páginas vistas:

  1. Instala widgets en el sidebar que enseñen todo lo que tienes mostrando las categorías de la tienda, todas las marcas que comercializas, etc.
  2. Ten siempre un buscador interno como Doofinder para facilitar que el usuario encuentre los productos o los contenidos que desea.
  3. Muestra los productos más vendidos o las entradas más comentadas.
  4. Ofrece productos complementarios y utiliza la venta cruzada.
  5. Incorpora en la ficha de tu producto tutoriales o contenidos relacionados.
  6. Mejora la navegación de la tienda y la experiencia de usuario en general.
  7. No descuides la usabilidad de la versión móvil de tu tienda, ya que cada vez hay más personas que compran a través del smartphone.
  8. Utiliza el enlazado interno. Si en un artículo haces mención a otro, al enlazarlo estarás aportando una información extra al lector, en caso que quiera profundizar. Lo estamos haciendo ahora mismo nosotros al recomendarte este artículo sobre marketing de contenidos.
  9. Paginación: es un truco que puede empeorar la experiencia de usuario, pero es muy usado, por ejemplo, por las webs de moda. Consiste en crear contenido en forma de listas y meter cada punto en una url nueva. Así, cuando el lector hace clic en siguiente, se le carga una nueva página.

El riesgo con esta última idea es que si la carga no es muy rápida, el lector se irá y estaremos aumentando el porcentaje de rebote.

Ideas para aumentar el tiempo de permanencia:

  1. Examina tu estrategia de contenidos: ¿has definido a tu buyer persona ? ¿Estás aportando valor real a tu audiencia?
  2. Incorpora vídeos a tus artículosno solo consigues que los usuarios visualicen mejor los productos, sino que también puedes aprovechar para mostrar esos beneficios que en una foto no quedan tan claros.
  3. Exprime las fichas de los productosestás en el sitio ideal para contar todos esos beneficios del producto que el cliente no se imagina, por lo que aprovecha para explicar cómo se sentiría usándolo o contar trucos sobre cómo sacarle más provecho.
  4. Galerías de imágenes: en lugar de una sola imagen, coloca una galería con al menos 5 o 6 para que el usuario las vaya pasando. Un vídeo se puede asociar con más tiempo, mientras que una galería es un término medio entre foto y vídeo.
  5. Contenido interactivo: un quiz, algún jueguecito o cualquier estrategia que haga interactuar al usuario un rato.

Y si lo que quieres es que el valor del rebote que ves en la pestaña Audiencia/Visión general cambie, aquí van un par de trucos.

Cómo corregir la tasa de rebote

Hay personas a las que no les gusta entrar en Analytics y ver rebotes altos. Aunque hayan leído este artículo y sepan que no dice nada por sí misma, no les gusta. ;)

Si eres de esos hay tres acciones que puedes implementar, aunque algunas son un poco avanzadas.

  • Definir con tiempo cuándo una visita deja de ser rebote: si a los 5 minutos, por ejemplo, de estancia en tu página, consideras que ya ha pasado el suficiente tiempo para que no se pueda llamar rebote, puedes modificar ese tiempo.
  • Definir con scroll cuando una visita deja de ser rebote: al igual que con el tiempo, puedes definir que cuando alguien haga scroll y vea una determinada parte de la página, no se considere rebote.
  • Con objetivos: esto no altera artificialmente la tasa pero puede ayudarte. Configura un objetivo en Analytics con el factor que consideres (tiempo en página de 5 minutos de nuevo, por ejemplo). Así podrás comprobar el porcentaje de objetivo conseguido en una url con su porcentaje de rebote.

Si no, siempre puedes dedicar unos minutos más a analizar toda la información que aportan los datos y mirar la tasa de rebote segmentada como hemos visto. Seguro que tu negocio lo agradecerá.

¿Todo claro?

Al aplicar estos consejos no solo vas a conseguir que tu porcentaje de rebote se reduzca , sino que además Google mejorará tu posicionamiento web.

¿Y eso en qué se traduce?

¡En que tus ventas aumentarán!