Cómo debe ser y qué debe incluir el presupuesto de una tienda online

El otro día una amiga me envió un Whatsapp:
– «Oye, Cova, ¿puedes echar un vistazo a este presupuesto que me han pasado para montar una tienda online?»
Me envió el PDF que le habían pasado de una agencia y me quedé un tanto extrañada. El presupuesto era super escueto, con solo dos líneas:

  • Diseño tienda online: 2.600€
  • Creación tienda online: 2.600€

Ni una línea más, ni un comentario, solo un número de cuenta para hacer una transferencia del 50% del monto.
Hacer un presupuesto no es fácil, sobre todo si estás empezando, pero algo más trabajado y desglosado lo haría un niño.
Después de repasar cómo se crea un plan de negocio para e-commerce, llega el momento de hablar de dinero.

¿Cuánto cuesta montar una tienda online? ¿Qué debe incluir un presupuesto profesional?

Hay dos perfiles de personas que se hacen esta pregunta:

  1. Los diseñadores, implementadores y desarrolladores web que están empezando y no saben bien cómo presupuestar.
  2. Los clientes que buscan que un experto les haga un presupuesto para montar su tienda.

En ambos casos esto te resultará interesante. Estos son los puntos que debes incluir si estás creando un presupuesto para un e-commerce y sobre los que tienes que recibir información si eres un cliente.

¿Qué plataforma se va a utilizar (CMS)?

La elección del CMS (content management system) es una de las primeras decisiones a tomar.

El presupuesto siempre debe indicar qué CMS se utilizará y el porqué de esta elección.

Nota a diseñadores: es cierto que puedes ser especialista en PrestaShop o en WooCommerce, pero si para el cliente lo mejor es Magento, lo honesto no es hacerle la web en WordPress porque es lo que mejor se te da.
Si eres un cliente en busca de presupuestos y no sabes muy bien qué CMS se adapta mejor a tus necesidades, lee este post. Con una idea aproximada de las opciones te será más fácil detectar si te están intentando colar algo que no es lo que más te conviene.
Otra opción, mucho más cara, es un desarrollo a medida.
La ventaja de un CMS es que no es necesario escribir todo el código desde cero (con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero), pero no siempre es posible. Antes de optar por una web a medida asegúrate que con un CMS no se puede hacer.

Reflexión: las webs no son caras o baratas por el precio

Lo que debe quedar claro es que no es el precio lo que hace que una web sea cara o barata.
Si pagas menos de 1.000€ y la página solo te da problemas, te habrá salido muy cara. Sin embargo, puedes pagar 10 veces más y que, a la larga, te salga barata.

¿Qué funcionalidades se incluyen en el presupuesto?

Fijar por adelantado qué hará la web y qué no hará te ahorrará muchos disgustos si eres desarrollador.
Como clientes tendemos a querer añadir opciones y funcionalidades según avanza el borrador, sin pensar en si están o no incluidas en el presupuesto.
El trabajo y reuniones previas servirán para que ambas partes lleguen a un acuerdo de lo que sí y lo que no incluye el servicio. Todo lo que se añada tras la firma se deberá presupuestar aparte.
Añade esto al final de todos tus presupuestos y cúrate en salud:

«No se incluye cualquier funcionalidad que no esté especificada en este presupuesto».

Si eres un cliente trabaja a conciencia en la preparación de la web. Define las funcionalidades y déjaselas claras al programador.
El problema más habitual es que el cliente no es capaz de especificar con exactitud lo que necesita. Muchos profesionales, a sabiendas de que les tocará hacer y deshacer, presupuestan por adelantando una bolsa de horas para cambios no planificados. De esta forma el cliente puede solicitar modificaciones, pero hasta un límite.
La honestidad y la confianza mutua es el factor clave.

1. Número de páginas a incluir: qué sí y qué no

Las páginas que, como mínimo, suele incluir una tienda online son:

  • Home.
  • Quienes somos.
  • Tienda.
  • Ficha de producto.
  • Textos legales: aviso legal, política de privacidad, cookies y términos y condiciones de la tienda.

También se suele incluir un determinado número de «páginas interiores» que elegirá el cliente: categorías, blog, servicios…

El presupuesto debe reflejar qué páginas serán creadas.

De nuevo, cualquier añadido deberá ser presupuestado y cobrado aparte, salvo que se trabaje con la ya mencionada bolsa de horas.

2. Diseño y plantillas: porque es algo más que colorines

En el sobrio, por no decir escaso, presupuesto que recibió mi amiga se incluía una partida para diseño. A la hora de crear una tienda online, de forma profesional, es frecuente que el presupuesto se divida en diseño y programación.
En el caso de usar un CMS con una plantilla no sucede así.
El creador debe dejar claro al cliente que el diseño debe adaptarse a un theme o template en concreto, la web no es un lienzo en blanco sobre el que plasmar cualquier idea.
Muchos profesionales trabajan con maquetadores visuales como Elementor o Thrive Architect, de ser así, debe mencionarse en el presupuesto.
También deberá darle varias plantillas a elegir para que sea el cliente el que tome la decisión final, e incluir si se usará algún framework en concreto como Genesis o GeneratePress.
Todo, incluido el child theme si es necesario, debe estar detallado y explicado en el presupuesto del e-commerce.
Nota: ya ningún desarrollador se atrevería a hacer una web que no fuera responsive, es decir, que no se adaptara a formato móvil. No obstante, como cliente, asegúrate.

3. Hosting y dominio: quién registra tu «casa» y tu nombre

¿Está incluida la compra del dominio y del hosting en el presupuesto? ¿A qué precio?
La mayoría de clientes que solicitan presupuesto para una tienda online no tienen demasiada idea de los pasos a dar. Para el desarrollador se presenta varias opciones:

  • Encargarse de gestionarlo todo: aunque no es lo más recomendable, muchos lo terminan haciendo por comodidad y por garantizar que el cliente «no la lía».
  • Aconsejar qué dominio y hosting comprar: el encargado de crear la tienda online le recomienda al cliente un alojamiento y un registrador y le dice cómo proceder, pero no lo hace él.

En cualquier caso, para calcular el coste y presupuestar esto debe estar especificado.

4. Métodos de pago: cómo te van a pagar los clientes

Si hay algo que debe estar sí o sí detallado es la pasarela de pago que usará la web. El presupuesto recogerá la configuración de qué medios de pago se incluyen teniendo en cuenta las necesidades del cliente.
¿Es necesario un TPV virtual?
La gestión con el banco debe correr a cargo del cliente, pero sus limitaciones en conocimientos técnicos pueden ser un lastre y ralentizar el trabajo.
Si tú eres el cliente, tenlo en cuenta también cuando cierres detalles con el profesional.

5. WPO (Web Performance Optimization): rapidez ante todo

El presupuesto debe indicar qué acciones de optimización de la tienda se realizarán. Por ejemplo, si eres implementador de WordPress y utilizas un plugin de pago de caché, te interesará hacérselo saber al cliente para que lo valore.
Si eres un cliente, pregunta si el trabajo incluye las tareas de optimización de la velocidad de carga de la tienda:

Incluso, podrías pedirle una puntuación determinada en Page Speed para no encontrarte con sorpresas en forma de una web lenta que ofrezca una mala experiencia de usuario.

6. Textos: porque la palabras venden

El trabajo de redacción y/o copywriting es uno de los más importantes en un e-commerce y debe ser presupuestado y trabajado aparte.
Si es una agencia la que se encarga del trabajo no habrá problema ya que suelen tener copywriters en su equipo. Si no es el caso, y el desarrollador no se puede encargar, lo normal es que colabore con terceros para ofrecer la redacción de los textos al cliente.

7. SEO: nunca olvides a tu «amigo» Google

En la planificación de la estrategia de captación de tráfico que se debe hacer antes de montar la tienda online, el tráfico orgánico debe tener un espacio privilegiado.
No todos los desarrolladores tienen en cuenta la optimización SEO del e-commerce y cometen algunos errores que terminan siendo un peaje casi insuperable.
Entre esos errores frecuentes están:

  • Canibalizaciones.
  • Contenido duplicado.
  • Falta de encabezados.
  • Metadescripciones sin optimizar.
  • Imágenes muy pesadas.
  • Url´s no amigables.

Un buen presupuesto incluye una partida para el trabajo SEO perfectamente desglosado. Es una disciplina desconocida para la mayoría por lo que debe explicarse de manera sencilla.
¿Te interesa pillar las ideas básicas de SEO para e-commerce? Lee esto.

8. Analítica web: la importancia de medir (bien)

El cliente final va a necesitar saber lo que pasa en su web: cuánta gente la visita, cuánto tiempo y de dónde proceden las visitas.
Para controlar esas y otras métricas lo habitual es usar Google Analytics. Hasta ahí todo bien, ¿pero va a incluir el presupuesto la configuración de Analytics?
La opción de comercio electrónico mejorado de Google Analytics es una maravilla, pero necesita de un trabajo extra de configuración. Lo mismo sucede si se utiliza Google Tag Manager.
Todas las acciones de analítica a realizar deben estar especificadas en el presupuesto.

Conclusión: siempre es beneficioso trabajar con un presupuesto desglosado

Si mi amiga, en vez de un presupuesto de dos líneas, hubiera recibido uno detallado y bien explicado probablemente no me habría escrito. Ella misma podría haber visto lo que va a recibir a cambio de su dinero y cuáles son sus derechos sobre el trabajo a realizar.

Un presupuesto desglosado siempre convierte más.

Permite al usuario añadir o quitar partes, como el SEO o los textos, para ajustarse a la cantidad que quiere gastar.
Así que ya sabes, si vas a pasar un presupuesto, no escatimes en detalles. Y si eres el lo que pide, reclama tu derecho a saber a dónde va ir a parar tu dinero.
Dale (sea cuál sea tu lado del tablero) al presupuesto de un e-commerce la importancia que merece.