Todos los artículos Doofinder > Blog > eCommerce Rocío Martínez • Tiempo de lectura 8 min 06/02/2026 Tendencias en eCommerce para 2026: Las 6 más destacadas para hacer crecer tu negocio Rocío Martínez 8 min 06/02/2026 ÍNDICE DE CONTENIDOS + ÍNDICE DE CONTENIDOS Según estimaciones de Statista, los ingresos en el mercado del comercio electrónico mundial alcanzarán los 3,89 billones de dólares en 2026, con una penetración de usuarios superior al 50%. Una base que se encamina hacia los 4.000 millones de compradores digitales en 2030. Hablar de tendencias en eCommerce en 2026 no va tanto de descubrir nuevas herramientas como de entender qué decisiones empiezan a marcar una diferencia real. El ecosistema no se está reinventando desde cero, pero sí se está reordenando. Y en ese nuevo orden aparecen movimientos claros y concretos en la forma de vender, comunicar, medir y tomar decisiones. El eCommerce entra en una fase más madura. Una etapa en la que la inteligencia artificial deja de ser un reclamo para convertirse en una capa estructural, donde la omnicanalidad deja de ser un concepto aspiracional y pasa a ser la forma natural en la que consumimos, y donde la rentabilidad empieza a pesar tanto como el crecimiento. Buscamos experiencias más humanas, más coherentes y conectadas con lo físico, sin renunciar a lo digital, que ya no es solo comodidad, sino agilidad, personalización y libertad para comprar desde cualquier lugar y en cualquier momento. El customer journey se redefine así desde un enfoque cada vez más customer centric, híbrido y no lineal. En este contexto emergen nuevas formas de búsqueda y decisión: la evolución de Google hacia modelos basados en IA, el auge del GEO, los agentes de eCommerce, los asistentes conversacionales y unas redes sociales que, en muchos casos, ya funcionan como la televisión de esta década. A ello se suman el crecimiento del live shopping y el social commerce, la compra móvil y las experiencias inmersivas, junto al valor del first-party data y la necesidad de medir mejor para personalizar con más criterio. 2026 se perfila como un año en el que los datos siguen siendo clave, por supuesto, pero donde la verdadera ventaja ya no está solo en la herramienta, sino en cómo y para qué se utiliza. A continuación, te cuento las seis tendencias más destacadas que están marcando el pulso del eCommerce en 2026. Tendencia 1 – Descubribilidad o encontrabilidad: SEO, GEO y agentes de inteligencia artificial El SEO está en uno de sus momentos más interesantes (y más exigentes) de los últimos años. Lo que más se comenta en la búsqueda en 2026: Ya no solo buscan personas, también agentes de IA La visibilidad depende de ser comprensible para máquinas La intención pesa más que la keyword Voz, conversación y GEO forman parte del mismo ecosistema A la convivencia entre el posicionamiento tradicional y la búsqueda semántica se suma un nuevo actor que cambia las reglas del juego: la inteligencia artificial o los propios agentes de inteligencia artificial (Agentic eCommerce) que buscan, comparan y filtran información en nombre del usuario. Empiezan a aparecer flujos de tráfico que ya no responden al clic humano clásico, sino a sistemas automatizados que interpretan contenidos, evalúan opciones y median en la decisión de compra. Esto obliga a replantear qué significa realmente ser visible en 2026. Ya no se trata solo de atraer tráfico, sino de ser comprensible, estructurado y confiable para máquinas que leen, sintetizan y recomiendan. En este contexto cobra fuerza el concepto de descubribilidad. El usuario ya no sigue un único camino ni llega siempre desde el mismo punto. El funnel de búsqueda se fragmenta, se expande y se vuelve claramente multicanal. Aquí entra en juego el GEO (Generative Engine Optimization): no basta con posicionar páginas, es necesario estructurar el conocimiento de marca para que los sistemas generativos lo entiendan, lo validen y lo utilicen como referencia. La visibilidad deja de ser una cuestión de rankings aislados y pasa a ser una cuestión de presencia coherente en todo el ecosistema digital. SEO, contenidos, datos estructurados, fichas de producto y señales de confianza trabajan juntos para responder a una nueva pregunta clave: ¿cómo nos encuentran (y nos interpretan) cuando alguien busca, pregunta o delega la decisión en una IA? En este cambio en la forma de buscar también gana peso la búsqueda por voz o también conocido como v-commerce. Y no entendiéndolo como un canal independiente, sino como una extensión natural de cómo las personas ya interactúan con la tecnología. Las consultas dejan de formularse como palabras clave y se convierten en frases completas, preguntas contextuales o peticiones directas a asistentes de voz y sistemas conversacionales. El usuario ya no “optimiza” su lenguaje para el buscador, sino que habla como piensa. Esto refuerza una idea clave: la búsqueda deja de ser un ejercicio técnico para convertirse en una experiencia de comprensión, donde entender la intención pesa más que detectar términos exactos. Esta evolución se refleja también en cómo cambian los propios entornos publicitarios. Plataformas como Google Ads avanzan hacia modelos cada vez más guiados por inteligencia artificial, donde la automatización y el aprendizaje del sistema pesan más que la intervención manual. Al mismo tiempo, empiezan a perfilarse nuevos espacios publicitarios ligados a entornos conversacionales y generativos. OpenAI ya ha señalado su interés en explorar modelos publicitarios dentro de ChatGPT, lo que abre un escenario inédito: la visibilidad integrada directamente en el contexto de una conversación y de una recomendación asistida por IA. En este marco, la relevancia deja de depender solo del formato o de la puja. La fiabilidad de la información, la coherencia de la marca y la calidad del conocimiento que la respalda pasan a ser parte activa del valor publicitario. Y, como siempre, la clave no está en estar en más sitios o en todos, sino en estar bien representado allí donde realmente se toman decisiones. Tendencia 2 – La omnicanalidad y las experiencias phygital La omnicanalidad sigue siendo una estrategia recurrente, pero en 2026 deja de entenderse como estar presente en muchos canales para convertirse en integración real. De hecho, según el Estudio Ecommerce 2025 de IAB Spain, el 79 % de los compradores españoles prevé combinar la compra online y en tienda física en el futuro, siendo la generación Z y millennials quienes presentan un perfil más digital. No se trata de sumar puntos de contacto, sino de conseguir que todos hablen el mismo idioma. Web, tienda física, redes sociales, atención al cliente y puntos de contacto indirectos ya no funcionan como compartimentos estancos. Se influyen mutuamente, se condicionan y se validan entre sí. El eCommerce deja de ser únicamente el canal donde se produce la venta para convertirse en una pieza clave del proceso de decisión, incluso cuando la conversión final ocurre fuera del entorno digital. En esta experiencia phygital, el usuario compara online, valida en tienda, pregunta por WhatsApp, guarda un producto en favoritos y decide días después desde otro dispositivo. Espera continuidad, contexto y coherencia. E, incluso, nota cuando algo se rompe: precios que no cuadran, información inconsistente, experiencias que no reconocen lo que ya ha hecho antes. Esto obliga a replantear no solo cómo se diseñan las estrategias de marketing, sino también cómo se mide su impacto real. Atribuir valor a un único canal deja de tener sentido en recorridos cada vez más híbridos y no lineales. La pregunta ya no es “dónde se vende”, sino “qué ha influido de verdad en la decisión”. El cambio en la forma de atraer tráfico refuerza esta idea. El funnel clásico se diluye y da paso a un escenario multiplataforma donde social commerce, buscadores, agentes de IA, canales directos y experiencia física conviven y se retroalimentan. La omnicanalidad deja de ser un objetivo en sí misma para convertirse en una consecuencia natural de entender cómo compran las personas hoy. Tendencia 3 – El uso de la inteligencia artificial (IA) con criterio humano, no a la AI Slop La inteligencia artificial atraviesa todas las capas del eCommerce en 2026, pero el foco ya no está en usarla más, sino en usarla con intención. Tras una primera etapa de adopción acelerada, emerge una preocupación clara: el riesgo de saturar el ecosistema con contenido cada vez más homogéneo, automatizado y sin criterio editorial. Lo que empieza a conocerse como AI Slop, dead internet o ese sea of sameness que diluye cualquier rasgo diferencial. Textos clónicos, descripciones intercambiables, creatividades sin matiz y mensajes que suenan correctos pero no dicen nada. Cuando producir se vuelve instantáneo, el valor deja de estar en generar más y pasa a estar en decidir qué merece existir y qué no. Frente a este escenario, gana peso una visión más madura de la IA: utilizarla como acelerador, no como sustituto del criterio humano. La tecnología aporta eficiencia, escala y capacidad de análisis, pero necesita dirección. Sin contexto, sin límites y sin una estrategia clara, la automatización no optimiza, sino que diluye. En 2026, la ventaja competitiva no está en quién automatiza más procesos, sino en quién define mejor las reglas: qué mensajes se personalizan, qué decisiones se delegan, qué tono se protege y en qué puntos la intervención humana sigue siendo irrenunciable. La personalización o la ultrapersonalización se vuelve más pragmática y, paradójicamente, cuanto más presente está la IA, más valor adquiere lo humano. La creatividad, la intención, el criterio editorial y la comprensión emocional del cliente se consolidan como activos estratégicos reales. La tecnología puede optimizar, pero la conexión sigue dependiendo de entender quién está al otro lado: qué espera, qué necesita y por qué debería confiar en una marca frente a otra. Tendencia 4 – eCommerce conversacional: Cuando ya no solo se busca, sino que se conversa Y para no perdernos en ese sea of sameness, el eCommerce conversacional gana terreno como una forma más natural, eficaz y humana de interactuar con los productos en una tienda online. El comprador ya llega a una tienda con una intención y con la costumbre de dialogar con la tecnología para tomar decisiones. Por eso, cuando el eCommerce ya solo ofrece una búsqueda rígida y resultados genéricos, la experiencia se percibe como un paso atrás. El problema está cuando la tienda no entiende lo que el usuario realmente está buscando. En este aspecto, la conversación emerge como una capa estratégica, no como una funcionalidad aislada. Cuando el usuario puede expresar necesidades complejas y recibir orientación (como lo haría con un asistente en una tienda física), la búsqueda online deja de ser un filtro para convertirse en un acompañamiento. Aquí es donde soluciones como los asistentes de búsqueda basados en IA, capaces de entender intención, contexto y lenguaje natural, empiezan a jugar un papel clave dentro del eCommerce. Esta apuesta no es anecdótica. Según Gartner, el gasto global en inteligencia artificial tendrá un aumento interanual del 44% en 2026, impulsado por aplicaciones empresariales, automatización y sistemas conversacionales. En paralelo, informes de KPMG señalan que el 85% de las empresas ya ha invertido o planea invertir en IA, y que cerca del 70% considera la transformación digital entre sus principales prioridades de inversión. Además, desde el punto de vista del negocio, el impacto no es solo en conversión. Cada interacción conversacional aporta insights y datos valiosos sobre intención, lenguaje y fricciones reales del usuario, permitiendo tomar mejores decisiones en catálogo, experiencia y activación. Aquí el AI Assistant de Doofinder se inscribe precisamente en esta evolución como una capa de descubrimiento y atención que conecta búsqueda, conversación y conversión, así como datos reales de comportamiento. El eCommerce conversacional se consolida así como una pieza clave en entornos cada vez más complejos, omnicanales y mediados por inteligencia artificial. Tendencia 5 – Social commerce y live shopping En redes sociales, el mensaje se alinea con todo lo anterior. Siguen siendo un canal clave, pero en 2026 evolucionan hacia un modelo más consciente, donde ganan peso la autenticidad, el vídeo y el contenido con intención. Vuelve el vídeo largo, el contenido más trabajado y la inteligencia artificial se integra en toda la cadena del social media (creación, distribución y optimización). El foco se desplaza hacia menos publicaciones, pero de mayor calidad. Ya no se premia tanto la presencia constante como la capacidad de aportar contexto, criterio y valor real en cada impacto. El auge del social commerce y del live shopping refuerza esta lógica. Se buscan contenidos que entretengan, generen más comunidad y, al mismo tiempo, faciliten la compra. Las redes sociales dejan de ser únicamente espacios de inspiración o notoriedad para consolidarse como escaparate, medio y punto de venta dentro del journey del usuario. Y no es solo una percepción. Según investigaciones recientes como el informe de Perspectivas del Comercio Electrónico de Packlink o el estudio de Redes sociales de IAB Spain, en España: Más del 80% de los usuarios activos en redes sociales tiene planeado aumentar sus compras directamente desde plataformas como Instagram, TikTok o Facebook, un dato que confirma cómo estas plataformas atraviesan todo el proceso, desde el descubrimiento hasta la transacción. Además, el 48% de los usuarios se informa en redes antes de comprar y el 44% toma decisiones de compra basándose en esa información, lo que explica por qué las redes ya no funcionan solo como escaparates de inspiración, sino como espacios completos de decisión y compra. En este contexto, las redes sociales dejan de ser solo sociales y parecen convertirse en una nueva televisión del siglo XXI: una mezcla continua de entretenimiento, contenido educativo y publicidad integrada, donde el descubrimiento y la compra de producto ocurre mientras se consume contenido. Tendencia 6 – Sostenibilidad, recommerce y un consumo más consciente A las tendencias del eCommerce en 2026 se suma el peso creciente de valores como la sostenibilidad y la transparencia, que dejan de ser solo un relato aspiracional para influir de forma directa en la decisión de compra. El consumidor es cada vez más consciente y va más allá del acto de comprar: se pregunta qué impacto tiene su elección, cuánto durará el producto y qué ocurrirá con él cuando deje de usarlo. De este modo, nuevos modelos de negocio dentro del eCommerce ganan protagonismo, y entre ellos destaca el recommerce. Este modelo de compra-venta de productos usados, reacondicionados o reutilizados se consolida como una de las respuestas más tangibles a este cambio de mentalidad y comportamiento del consumidor. No es una intuición aislada: se estima que el mercado del recommerce alcance los más de 300.000 millones de dólares para 2030, una cifra que da contexto a la velocidad a la que este modelo está dejando de ser marginal para convertirse en estructural. Ya no se trata de una alternativa puntual ni de una moda pasajera. El recommerce ha pasado a formar parte estructural del comercio digital. Comprar, vender, reacondicionar o reutilizar productos encaja en una nueva lógica de consumo, más alineada con la economía circular y con una relación más consciente con los objetos y su valor. Para marcas y retailers, esta transformación va mucho más allá de la sostenibilidad como argumento de marketing. Integrar modelos de recommerce implica abrir nuevas fuentes de ingresos, alargar la relación con el cliente y comprender mejor el ciclo real de vida del producto. El valor ya no termina en la primera transacción: se redistribuye, se transforma y vuelve al sistema. A medida que estos modelos escalan y se apoyan en tecnología e inteligencia artificial, el recommerce gana eficiencia, confianza y capacidad de integración dentro del eCommerce tradicional. La sostenibilidad deja así de ser un mensaje para convertirse en una forma distinta de diseñar la oferta, el catálogo y la experiencia de compra en un mercado cada vez más maduro. Y en ese nuevo escenario, el dato sobre qué se compra, cómo se reutiliza, cuándo se recompra y por qué sigue ocupando un papel central, es un indicador de impacto, pero también un activo estratégico sobre el que se construyen los nuevos modelos de activación, monetización y relevancia dentro del eCommerce. Conclusión: un eCommerce más consciente en 2026 2026 no será el año de solo usar inteligencia artificial, sino el año de aprender a usar la IA mejor. El eCommerce que se consolida es uno que madura, que automatiza sin perder el pulso humano y que entiende que la ventaja competitiva no está simplemente en la herramienta, sino en cómo y para qué se integra dentro del negocio. Todas estas tendencias, desde la búsqueda conversacional y el social commerce hasta el recommerce, la (ultra)personalización o las nuevas formas de descubrimiento, comparten un denominador común: la madurez del dato, la automatización inteligente y la capacidad de convertir insights en tiempo real en decisiones de negocio más ágiles. El eCommerce de 2026 será más preciso, menos obsesionado con hacer más y más centrado en convertir el comercio electrónico en un espacio para entender mejor la intención de quien busca, el contexto en el que lo hace y el valor de la escucha activa. Un eCommerce que construye valor sostenible, tanto para el cliente como para el negocio. Porque, al final, el futuro del eCommerce no va de correr más rápido, sino de correr con paso más firme. EBOOK GRATIS Chat GPT para eCommerce DESCARGAR Rocío Martínez Spanish Content Marketing Specialist Rocío Martínez es una redactora publicitaria apasionada por la creatividad tanto a nivel personal como en... Leer más